• Wendy Iturrizaga

10 ventajas de Vivir en el Campo: Descubre el Encanto de la Francia Rural

#vivirenelcampo




Mi llegada a Francia en el 2005 fué bastante chocante. Pasaba de haber vivído siempre en grandes ciudades, a vivir en una de las zonas más rurales de Francia. Aunque vinimos a vivir a una pequeña ciudad que tenía de todo : supermecados, escuelas, un centro acuático, un cine, dos museos y todas las pequeñas tiendas que uno puede necesitar, condensadas en dos calles comerciales, el cambio fué bastante brusco.


En aquella época, decidimos venir a vivir al centro de Francia porque era uno de los lugares con menos criminalidad en el mundo. Algo que buscabamos para criar a nuestros pequeñines. Vinimos pensando quedarnos solo un par de años, el tiempo que nuestros hijos terminaran la escuela primaria. Sin embargo, 16 años más tarde aún seguimos aquí.


Al principio me costó mucho adaptarme a la vida de « pueblo » y estaba enormemente agradecida por nuestra cercanía a la estación de tren que me llevaba a Paris en solo 2 horas y media. El aeropuerto de Limoges estaba a una hora en coche, lo que me permitía viajar a Londres a un precio bastante módico cada vez que me entraba la nostalgia por la gran ciudad.


Nunca me imaginé que en el 2011 por aquellos vuelcos que da la vida me mudaría a una finca en pleno campo.

Una finca en la que mis vecinos más cercanos están a un kilómetro de distancia, y mis « vecinas » más cercanas son un rebaño de vacas!

Al principio me sentí aislada del mundo a pesar de que la ciudad más cercana está a solo una veintena de kilómetros. Fué un cambio radical para mí, tuve que poner los tacones altos en el armario y sacar las botas en caucho!


Hoy 10 años más tarde de mi llegada a la finca, y sobretodo debido a la crisis sanitaria que el planeta está atravesando, puedo decir que vivir en el campo es lo mejor que nos pudo pasar. En tiempos de confinamiento, podemos vivir libremente, salir a pasear por nuestras tierras, trabajar con los animales, crear un huerto que nos hace casi autosuficientes en frutas y verduras, y sobretodo podemos respirar sin máscaras el aire puro del campo.


Nuestra finca está situada en una comunidad rural de alrededor de 500 habitantes. Mis hijos deben tomar el autobus escolar para ir a estudiar y yo debo ir en coche a hacer las compras semanales a la ciudad. Aún así, venir a vivir al campo ha sido la mejor desición que tomamos para toda la familia.


10 Ventajas de vivir en el Campo


casa de campo
Nuestra finca vista desde el río

1) No hay atascos de tráfico y en solo 10 minutos puedo llevar a mis adolescentes a la escuela o a la estación de tren. Los dias soleados de primavera y otoño cada uno toma su bicicleta para ir al pueblo más cercano. Mi adolescente toma 25 minutos para ir al pueblo, a 15 km, a hacer sus actividades deportivas o salir con sus amigos.


2) El aire Puro, y esto no es un cliché !

El aire de nuestro campo es puro y fresco, nada que ver con el aire de las grandes ciudades contaminadas por el humo y el ruído de coches.


Es cierto que en el campo hay olores bastante peculiares, como el penetrante aroma de heno recien cortado en el mes de junio, o el olor a vacas cuando te acercas a los establos... pero para mí se han convertido en olores que me reconfortan.


Para mí, uno de los olores más reconfortantes es el de mi caballo, ese olor animal, salvaje y fuerte me hace sentir fuerte y protegida.



3) El espacio, algo muy apreciado durante estos tiempos de confinamiento. En el campo tenemos espacio para todo, salir, correr y broncearnos sin que los vecinos vean todos mis rollitos!

Por las noches podemos dejar cortinas y persianas abiertas para dejar entrar la luz del sol mañanero porque sabemos que no hay nadie pasando frente a nuestra casa. Se que puedo tomar una ducha con la ventana del baño abierta porque no hay vecinos. Y si quiero salir a caminar puedo hacerlo durante horas sin cruzar a ninguna otra persona.




4) La calma... atención que hablo de calma y no silencio porque vivir en el campo es calmado pero no silencioso. Puedo dormir con las ventanas abiertas escuchando los grillos fuera, las lechuzas traviesas y las vacas que de vez en cuando deciden "hacer la fiesta" toda la noche. Por las mañanas, son el canto de los pajaritos, el gallo, toda mi tribu de perros y gatos, y el ruído de los tractores a lo lejos los que me despiertan... o no...


5) Los animales de compañia son más felices en el campo. Aquí mis perros y gatos corrren libres y tienen todo el espacio que pueden necesitar y en el verano, si hace mucho calor, ellos solos van al río y se dan un buen chapuzón para refrescarse.

perro en el río
Mr Wilson bañandose en el río

6) Los precios, esto es algo que no puedes pasar por alto. El precio de una vivienda amplia y con terreno en el campo es ínfimo comparado al precio de un pisito en el centro de una gran ciudad. Igualmente, los precios de los productos de primera necesidad varían mucho y la mayoría son más económicos en el campo.


7) La seguridad, contrariamente a vivir en una gran ciudad, en el campo puedes dejar puertas y ventanas abiertas, las bicicletas fuera, el coche sin llave, etc porque la mayor parte del tiempo vivir aquí es muy seguro.


Descubriendo fresas salvajes, cuando recien llegamos a vivir a la finca en el 2011


8) Plantar tu propio huerto. Aunque no tengas experiencia en jardineria, con un poco de práctica podrás plantar tus propias frutas y verduras y mientras esperas tu cosecha puedes incluso aprovechar las hierbas salvajes que la naturaleza te regala, por ejemplo el diente de león, las ortigas, flores como las lilas, entre muchas otras.


pastel de fresas
Pastel preparado con fresas del jardín y crema de nuestras vacas

9) Apoyar lo local y sostenible. Vivir en el campo, es también comprometerme con el consumo local, me encanta comprar el queso de la granja vecina y el vino del pueblo de al lado. Los huevos los producen mis gallinitas que comen todo lo que sobra en mi cocina. Incluso las plantitas para el huerto las compro a un productor local.

Este año me he propuesto comer solo frutas y verduras de estación, lo que para nosotros significa decir NO a los tomates importados del supermercado y esperar a nuestra propia cosecha de tomates este verano.


10) Reconectar contigo mismo. Desde que llegué a vivir al campo me he sentido más motivada a caminar en los bosques, meditar, respetar la naturaleza y al mismo tiempo esto a repercutido en una manera más respetuosa de ver la vida.

Reconectar con los ciclos de la naturaleza me ha ayudado también a reconectar con mi ciclo femenino, a ser consciente de el constante renacer que experimentamos. He aprendido a utilizar hierbas y a cuidar la salud de mi familia de una manera mas respetuosa de la natureleza y de nuestros cuerpos.



Nunca pensé decirlo pero vivir en el campo es para mí hoy en día esencial.




Y tu... cuéntame en los comentarios, te consideras una persona de ciudad o de campo ? Estarías dispuesta a dejar la ciudad y llevar una vida más simple en el campo?



Soy Wendy Iturrizaga , fundadora y editora del blog de viajes Mi Francia. Peruana de nacimiento, vivo en Francia desde hace 16 años. Me encanta viajar, comer quesos y tomar buen vino.

Cuando no estoy viajando, paso el tiempo en el campo en el centro de Francia con mis dos adolescentes, mi marido, 8 gatos, 6 perros y dos caballos.

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